El Etiquetado de Alimentos: Salud, Ley y Derechos del Consumidor
Las estanterías de los supermercados están llenas de productos que, en la guerra de promociones por el mejor precio, se convierten en opciones muy interesantes para los consumidores. Pero, ¿realmente sabemos lo que estamos comprando para alimentarnos?
Un aliado vital para tu salud
El etiquetado de los alimentos es mucho más que un listado de ingredientes; es información vital para proteger nuestra salud y bienestar. Leer las etiquetas es importante para conocer la composición nutricional de lo que comemos, incluyendo la cantidad de calorías, grasas (saturadas y trans), sodio y azúcares.
Además, el etiquetado es una medida de seguridad crítica. La ley obliga a que los productos especifiquen claramente la presencia de alérgenos comunes como el gluten, la lactosa, los frutos secos y la soya. Ignorar esta información puede tener consecuencias graves o incluso mortales para las personas alérgicas.
El sustento legal: una garantía de protección
El etiquetado no es opcional, es una obligación legal. En Panamá, el Reglamento Técnico DGNTI-COPANIT 46-444-2016 y la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (AUPSA) se encargan de supervisar el cumplimiento de estas normas. El reglamento obliga a los productores a incluir información veraz y clara sobre la lista de ingredientes, el valor nutricional, el contenido neto, la fecha de vencimiento y los alérgenos.
Sin embargo, en ocasiones, la falta de claridad en las etiquetas puede ser un obstáculo. Por esta razón, el país está impulsando la Ley de Etiquetado Frontal de Advertencia Nutricional (EFAN). Esta iniciativa, respaldada por evidencia científica y avalada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), busca alertar de manera rápida y visible si un producto es “ALTO EN” azúcares, grasas o sodio.
La necesidad de esta ley es urgente, ya que, según cifras recientes, el 71.6% de los adultos en Panamá sufren de sobrepeso u obesidad, y un alarmante 11.4% de los menores de 5 años ya padecen esta condición.
Un llamado a la acción
Crear una cultura alimentaria más saludable y segura no solo nos beneficia de forma individual, sino que también ayuda a nuestro sistema de salud, al reducir la saturación de los servicios de salud. La prevención es más efectiva y rentable que la cura. Cuando adoptamos hábitos alimenticios más saludables como individuos y colectivamente, el beneficio se extiende a todo el sistema de salud. Al reducir la incidencia de enfermedades crónicas relacionadas con la dieta (como la diabetes tipo 2, la hipertensión y las enfermedades cardiacas), se disminuye la presión sobre los servicios médicos, los hospitales y el personal de salud. En esencia, al invertir en nuestra salud a través de una buena nutrición, también estamos invirtiendo en la sostenibilidad de nuestro sistema de salud.
Leer las etiquetas es un acto de cuidado personal, es una forma de tomar el control sobre nuestra salud y no dejarnos engañar, en un mercado lleno de productos procesados y con estrategias de mercadeo que pueden ser peligrosas. La próxima vez que vayas de compras, tómate un momento para leer la etiqueta y elegir de manera consciente.
Y si sientes que un producto no cumple con los estándares de información o que hay un engaño, puedes denunciarlo ante la APA, contribuyendo a la seguridad de todos.
Gladys Bandiera Pittí
Abogada/Lawyer