Impuesto Mínimo Global: Evolución del Marco Internacional de Tributación Corporativa
La iniciativa del impuesto mínimo global es promovida por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y el Grupo de los Veinte, la que ha sido diseñada para abordar la asignación de derechos tributarios y la erosión de las bases fiscales corporativas nacionales. La primera fase se formalizó en el año 2015 a través del Plan de Acción sobre la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios, que introdujo reglas sobre precios de transferencia, reportes país por país y otras medidas destinadas a mejorar la transparencia y la integridad fiscal.
La segunda fase fue motivada por la digitalización de la economía y el creciente uso de activos intangibles, conocida como la Solución de Dos Pilares:
- El Pilar Uno busca reasignar los derechos de imposición entre jurisdicciones, permitiendo que los países donde se encuentran los clientes graven una parte de las utilidades de determinados grupos multinacionales, incluso si estos no tienen presencia física en esos territorios.
- Pilar Dos: introduce una tasa mínima global del 15% sobre la renta corporativa, aplicable a grupos empresariales multinacionales con ingresos consolidados anuales iguales o superiores a 750 millones de euros.
El Pilar Dos se implementa mediante tres mecanismos principales:
- La Regla de Inclusión de Ingresos: La empresa matriz debe pagar un impuesto adicional en su país si sus subsidiarias son gravadas por debajo del 15% en otras jurisdicciones.
- La Regla sobre Utilidades Subtributadas: Aplica cuando no se activa la regla anterior, permitiendo que otras entidades del grupo cubran la diferencia tributaria.
- El Impuesto Complementario Mínimo Nacional: Permite que un país recaude localmente la diferencia antes de que lo hagan otros países.
La Unión Europea aprobó una directiva que exige la aplicación obligatoria del impuesto mínimo en todos los Estados miembros a partir del 1 de enero de 2024, y países como Reino Unido, Japón, Corea del Sur y Australia ya han iniciado sus procesos de implementación nacional. Para mediados del año 2025, más de 140 jurisdicciones se han adherido a este marco inclusivo.
En esencia, el impuesto mínimo global, representa un esfuerzo multilateral en curso para adoptar la estructura internacional de impuestos al marco de la economía global.
